Viajar es descubrir nuevas ciudades a través de su cultura, de su gente, de su idioma… ¡y de su comida! Descubrir el mundo a bocados y a través de la gastronomía típica de cada país es uno de los placeres que los buenos viajeros compartimos. Y es algo que ya hemos dejado claro en alguna otra ocasión, compartiendo los desayunos más deliciosos del mundo o nuestros viajes foodies favoritos. Por eso no podíamos pasar por alto el Día Mundial de la Tarta y aprovechar para resaltar las tartas más famosas y típicas del mundo. ¿Con cuál te quedas?

1. Sacher. Origen: Viena (Austria). Que levante la mano quien no crea que es una de las tartas más famosas… y una de las más deseadas en cumpleaños. Dos gruesas capas de esponjoso bizcocho de chocolate, rellenas de mermelada de albaricoque y cubiertas en un brillante glaseado de chocolate negro. Así de sencilla y ¡deliciosa! Y aunque existen muchas variaciones (sobre todo, en el gusto de la mermelada y en la intensidad del chocolate) ésta es la receta original que Franz Sacher, reputado repostero, inventó en 1832 para deleitar al príncipe Klemens Wenzel von Metternich y a sus invitados. Años después, su hijo Eduard fundaría el Hotel Sacher en 1876, donde actualmente aún se degusta la auténtica receta de esta famosa tarta. ¿Dónde probar? Café Sacher (en el Hotel Sacher), Philharmoniker Str. 4, 1010 Viena, Austria.

Foto: Café Sacher

Foto: Café Sacher

2. Tarte aux pralines. Origen: Lyon (Francia). No confundir los praline (pronunciado pralín) con el praliné. El praline es una golosina francesa elaborada con almendra tostada y recubierta de caramelo y coloreadas en tono rojo. Si, lo estáis pensando: como las almendras garrapiñadas. En Lyon dieron un paso más y de unir los praline a la nata inventaron el relleno de su famosísima tarta: la tarte aux pralines. ¡Una delicia! ¿Dónde probar? Boulangerie du Palais, 8 Rue du Palais de Justice, 69005 Lyon, Francia

3. Saint Honoré. Origen: París (Francia). Una base de profiteroles (pasta choux en francés), crema quemada y caramelo. Esta es la sencilla base y esencia de la tarta Saint Honoré, cuyas versiones son tan amplias como las del Gazpacho o la Paella. Sí, seguro que alguna vez te han deleitado con la versión con masa de hojaldre en alguna comida familiar de domingo. Pero la auténtica fue obra del repostero francés Fauvel Chiboust en 1846, cuyo obrador se alzaba en la mismísima Rue du Saint Honoré de París. ¿Dónde probar? Dalloyau, 101, rue du Faubourg Saint-Honoré – 75008 Paris

4. Tarta Tatin. Origen: Lamotte-Beuvron (Francia). La historia de esta tarta es algo así como la de la Coca-Cola: surgió de un error. Su nombre se debe al Hotel Tatin, regentado por las hermanas Stéphani y Caroline Tatin, muy frecuentado por políticos y personalidades reputadas en plena Bélle Epoque (finales del XIX y principios del XX). En una de las veladas, Stéphani se despistó mientras preparaba una clásica tarta de manzanas y como resultado dio con la Tarta Tatin. Hay quienes dicen que caramelizó por error las manzanas y trató de evitarlo cubriendo las manzanas de masa, otros cuentan que puso primero las manzanas en el molde y para arreglarlo puso la masa después… Sea como fuere, dio como resultado este rico postre. ¿Dónde probar? En el mismo Hotel Tatin, 5 Avenue de Vierzon, 41600 Lamotte-Beuvron, Francia.

Foto: La Nacion

Foto: La Nacion

5. Victoria Sponge Cake. Origen: Londres. Si hay una nación que sienta tanto fervor, esa sin duda es la inglesa. Por eso, no es de extrañar que le dediquen una tarta. Cuenta la leyenda que la reina Victoria siempre acompañaba su té de las 5 con un trozo de dos partes de esponjoso bizcocho relleno de nata o crema y fresas, decorado por azúcar glass. De ahí surgió el famoso Victoria Sponge cake, que acepta algunas variedades (mermelada en vez de fresas; frambuesas en vez de fresas; etc.) y que goza de gran popularidad. ¿Dónde probarlo? Konditor & Cook, en distintas localizaciones.

Foto: Oetker

Foto: Oetker

6. Selva Negra. Origen: Baden (Alemania). El chocolate llegó a Europa (y triunfó) alrededor del siglo XVI, primero en forma de bebida, luego en forma de pasta/bombón gracias a los maestros de Turín y, finalmente, en forma de una potente tarta. En el estado alemán de Baden-Württemberg se encuentra una zona llamada Foresta Negra (aka, Selva Negra), del alemán Der Schwarzwald, cuyo nombre evoca la oscuridad y el misterio que envuelve esa región. Además de su ambientación tenebrosa, la zona también es famosa por sus cerezas agrias, que se obtienen de macerarlas en Kirsch, un destilado doble. Cuenta la leyenda que los pasteleros de la zona usaron las cerezas y el recién llegado chocolate para crear un pastel que representara a su región: la Selva Negra, una tarta compuesta de varias capas de bizcocho de chocolate empapado en Kisch, relleno de nata y mermelada de cerezas y recubierto de crema chantilly, virutas de chocolate y cerezas. ¿Dónde probar? Kafe Konig, Lichtentaler Straße 12  76530 Baden-Baden, Germany

black-forest-cake-14552-1

7. Tiramisú. Origen: Véneto (Italia). Si hay un postre con infinitas variaciones -más que la tarta Saint Honoré- ese es el tiramisú. Junto al helado y la Pana Cotta, es el postre italiano por excelencia y se encuentra en formato pastel, tarta, helado, mousse… Los ingredientes siempre son los mismos: una base sólida humedecida en café (bizcocho, melindros…) que se monta a capas y se intercala con una dulce y cremosa mezcla de huevos, mascarpone y azúcar, todo ello espolvoreado de cacao en polvo. ¿Dónde probar? Pastelería Pompi, en distintos locales de Roma.

Tiramisu

8. Tarta de Santiago. Origen: Santiago de Compostela (España). Esta tarta de almendras es un lujo para el paladar… ¡y nunca mejor dicho! En sus orígenes, vinculados a la Edad Media en Galicia, la carestía de almendras convirtió a esta tarta en un preciado manjar que solo unos pocos podías disfrutar. Su receta original procede de las cocinas eclesiásticas de la Universidad de Santiago en 1577, tal como relatan algunos manuscritos, y poco a poco se dio a conocer al público. Seguro que los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago iban en busca de Dios… y de esta riquísima tarta. ¿Dónde probar? Pasterlería Mora, calle Vilar 50, Santiago de Compostela.

9. Carrot Cake. Origen: Kaiseraugst (Suiza). Al pensar en un apetitoso carrot cake bañado en un dulce frosting blanco, nos vienen a la cabeza los ingleses o los norteamericanos. Quizás porque inevitablemente pensamos en los Red Velvet o los Cupcakes, dos recetas que les pertenecen. Pero no. El carrot cake se remonta a la Suiza medieval. En esta época, los dulces y golosinas en general eran caros, mientras que las zanahorias -uno de los vegetales con más azúcar- eran económicas. Rápidamente se emplearon para preparar postres diversos y, pronto, aparecieron las recetas de los primeros Carrot Cakes, que dado su coste económico, se popularizó como el mejor pastel de cumpleaños para los niños. ¿Dónde probar? Eric Emery, Rue de Moillebeau 42, Ginebra (Suiza).

10. Lemon Pie. Origen: Romandia (actual Suiza). Las tartas de limón fechan desde la Edad Medieval, pero la famosa tarta de limón con merengue gratinado no aparecería hasta más adelante, pues no sería hasta el siglo XVII en que la receta del merengue se perfeccionó. Posteriormente, en el XIX, sería el pastelero suizo Alexander Frehse de Romandía -conocida como la Suiza del Oeste o Suiza francesa- añadiría un merengue gratinado a la clásica tarta de limón con lemon curd. ¡Qué ingenio! ¿Dónde probar? Le Milan, Boulevard de Grancy 54, 1006 Lausanne, Suiza.

¿No sabes por cuál decidirte? En Waynabox lo hacemos por tí. Escápate un fin de semana a una ciudad… ¡Sorpresa! Desde 150€ con vuelos y alojamiento incluidos. Busca un fin de semana y nosotros decidimos por ti… ¡Qué tarta probarás!

¡Reserva tu viaje!

Leave a Reply

4 comments

  1. Alberto

    Cada publicación tiene su propia lista, y es lógico porque los gustos difieren. Hay que reconocer que el tiramisú nunca falta en esas listas. Pero el tiramisú y la baklavá mal preparados son horribles, especialmente cuando no son frescos y se advierte que se endurecen o se ajan. En cuanto a mi gusto personal, yo no cambio la tarta de maíz por nada del mundo. Aquí les dejo una receta:
    https://medium.com/en-el-comer-esta-el-vivir/tarta-rafael-2989bdfc66e9

    -1
    • Ciertamente, hay tartas cuyo resultado varía mucho según quién la prepare… ¡Y el tiramisú es un claro ejemplo! Por aquí hemos probado muchas variaciones, algunas para olvidarlas y otras para darles un premio 😛 Nos quedamos con tu receta, ¡tiene muy buena pinta!

  2. Pingback: 5 tartas veganas que debes probar en Ámsterdam - Waynablog

  3. Michael

    Mmmmm la Sacher de Viena está mi número uno también!!